“Puedo decir que mi vida cambió”

Silvia – 20kg – 11 Meses
Una de las etapas más difíciles para mí, ocurrió hace dos años (2011). Me encontré en un tiempo de adversidades que nunca imagine tenerlas en mi vida. Fueron muy fuertes y dolorosas pero lograron hacerme recapacitar en varias situaciones de mi vida, ya que el tema de mi peso fue un gran motivo de tristeza y frustración.

Cuando tenía 31 años de edad, pesaba 80 kilos, sin duda me encontraba en un gran nivel de sobrepeso y sobre todo por mi estatura (1.63 m). Pero recapacité y tomé una decisión que cambió completamente mi vida y me ayudó a afrontar la realidad y decidí que tenía que hacer algo al respecto. Muy cerca de mi casa, se encontraba un Centro Comercial donde un gran rotulo de Curves llamó mi atención, ya que había escuchado varias cosas de él pero nunca supe cómo funcionaba la mecánica.

Era un gimnasio y de eso no tenía ninguna duda, pero ¿realmente funcionaría? Ya había realizado ejercicio anteriormente y por eso conocía muy bien la dinámica de los gimnasios tradicionales, pero de los que nunca obtuve ningún resultado. Me di a la tarea de investigar un poco y llame al 800-MUJERES, me dieron una cita para el 31 de Mayo el 2011 e invité a mi amiga  para que fuera conmigo. ¡Ese mismo día mi vida empezó a cambiar!

Ese día nos realizaron un estudio de Figura y mi sorpresa fue mayor al darme cuenta de cuánto en realidad estaba pesando. Inmediatamente decidí que 30 minutos, 3 veces por semana, era la opción perfecta para mí y me inscribí, ya que no interferiría con mis labores diarias en mi casa ni con el tiempo que le dedicaba a mi familia.

El ambiente que encontré en Curves fue muy agradable, ya que las instructoras te ayudaban en cualquier momento que lo necesitaras, te animaban a dar más en cada máquina en la  que estabas y en fin, el circuito fue lo mejor para mí. Cumplía religiosamente con mis entrenamientos semanales, hasta que poco a poco empecé a sentirme más cómoda conmigo y mi cuerpo.

Cuando regresaba del gimnasio me sentía diferente, más alegre, más animada, más feliz y eso se vio reflejado en mis hijos. Tengo una hija de 12 años y un niño de 4 años, quienes  fueron una de las razones que me impulsaron a tener un cambio en mi vida.

Estaba muy joven y mi peso me traía consecuencias negativas en mi salud y cualquier actividad física que hacía con ellos, me cansaba o en cuestión de minutos ya me dolía alguna articulación. Actualmente eso ya no es ningún problema  y todo gracias a CURVES.

El primer mes vi resultados pues comencé a bajar de peso y para mí era una excelente noticia sino es que una de las mejores que me llegaba desde hace tiempo. Mi manera de bajar de peso siempre fue muy saludable en todo el proceso, nunca me sentí enferma o que mi cuerpo resintiera la pérdida de peso que estaba teniendo. Así  paso más de un año y todos los meses iba perdiendo peso. Perdía centímetros y perdía  % de grasa, realmente me sentía orgullosa de ver mi nombre en la pared de las CURVAS DEL MES, pizarra donde se anotaban los mejores resultados de cada mes, era ahí donde quedaba plasmado todo mi esfuerzo. Ir al gimnasio todos los días, para mí ya se había convertido en un hábito y mi relación con el Staff se profundizó. Las chicas siempre fueron muy amables, agradables, positivas y siempre tenían una sonrisa en su rostro.

De repente, una nueva puerta se me abrió en Curves y una segunda transformación llegó a mi vida. Un día una de las instructoras se enfermó y manager debía buscar una sustituta y conociendo que yo sabía la dinámica del circuito y todo acerca de él, desde lo más sencillo, un saludo cordial al iniciar tu circuito a algo tan importante como  la correcta utilización de las maquinas, pensó en mí y  me pidió que la ayudara en esa situación.  Así que ese día sustituí a una de las instructoras y cuando terminé mi jornada de trabajo, yo era otra persona. Disfruté al  máximo esa oportunidad de oro que me brindaron, aunque fuese por un día, para mi significó mucho. Al parecer no lo hice tan mal, ya que empecé a trabajar esporádicamente como instructora,  eso sí sin faltar a mis entrenamientos, ya que son sagrados.

Un día le comenté a  la gerente que me gustaría trabajar formalmente para CURVES, ya que me encantaba su agradable ambiente y sobre todo la satisfacción que obtienes al poder ayudar a mujeres que tienen el mismo problema que yo tuve tiempo atrás. Para mí era una manera de devolver todo lo bueno que estaba pasando en mi vida.

Apliqué para un campo en el gimnasio y aquí estoy como instructora de CURVES, ayudo a las socias a llegar a sus metas, les exijo lo máximo, las corrijo y les celebro su esfuerzo en el circuito,  así como en algún momento lo hicieron conmigo.

Después de 2 años y unos meses desde el momento en que me inscribí en CURVES, ya con  90 cm perdidos, 20kg  y 12 % de grasa menos y con sólo 30min diarios entrenando, puedo dar gracias a CURVES, porque cambió mi vida y la de mi familia. Ahora soy una mujer feliz, trabajo en lo que me gusta, mis hijos están orgullosos del gran esfuerzo que hice y sigo haciendo, y puedo  ayudar a mujeres que así lo necesitan. Todos los días  están llenos de nuevas experiencias y lo mejor es ver las sonrisas de alegría de las socias cuando ven los frutos de sus esfuerzos con  el Circuito Curves.

“Puedo decir  que mi vida cambió, con CURVES dio un  giro 180°. Ahora disfruto mi nueva vida. Este nuevo estilo totalmente saludable que CURVES me enseñó”.

Silvia Hernández Pererira

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